Reflexiones

Hola, mundo

Hola, mundo

 

Hay algo inequívocamente complejo en iniciar cualquier tipo de comunicación, ya sea romper el hielo en un bar, empezar las primeras líneas de código o comenzar a escribir entradas para un blog personal, como es el caso. Al fin y al cabo, hay miles de pequeñas decisiones que tomar: ¿Seremos sinceros? ¿Cuánto mostraremos? ¿Cómo lo enseñaremos?

Siempre he sido de la opinión de que hay pocos momentos que sean demasiado malos como para desnudarse, al menos un poco – me gusta ser sincera, mantener mentiras cuesta demasiado esfuerzo. Así que creo que mi mejor opción en esta entrada es ser todo lo sincera que pueda pero dejaros con ganas de más, ¿no? Si no, conocerme no tendría ningún misterio.

Supongo que si habéis llegado hasta este blog ya habréis pasado por las otras secciones de la web. Como no me gusta repetirme, os remito ahí si quereís leer la información básica (edad, altura, educación…). Una vez hemos cubierto mi procedencia y características básicas, es buen momento para hablar de cómo he llegado hasta aquí. Supongo que resulta difícil de creer cuando digo que siempre he soñado con dedicarme a esto. También soñé con ser stripper, pero ese ya es un sueño cumplido. No recuerdo un momento en el que no me haya gustado ser el centro de atención, mantener las miradas fijas en mi. Además, disfruto de manera inmensa seduciendo a la gente. Y siempre he sido de la opinión de que no hay mejor trabajo que aquél que te hace feliz.

Además de ser chica de compañía (esto casi suena hasta anticuado, ¿no?) también soy artista e ilustradora. De hecho, como considero el sexo un medio de expresión tan válido como cualquier otro, creo en hacer arte en la cama. Me gusta que mis relaciones sexuales se sientan bien, interesantes, profundas, que sean completas. Soy una esteta, en todos los sentidos y en la mayoría de los aspectos de mi vida. De todos modos, adoro dibujar. Me encanta, y nunca le dedicaré horas suficientes.

Si tuviese que hacer una lista de las cosas que me gustan, la ropa y el maquillaje estarían en uno de los puestos más altos. Los zapatos también. Me encanta experimentar con las tres cosas – creo que nunca superé lo de jugar a los disfraces. Adoro ir de compras, ya sea buscando lencería, tacones, unos nuevos rotuladores calibrados o el último labial de LimeCrime. También me encanta visitar rastros y librerías, comprar plantas, álbumes ilustrados y todo tipo de cómics y novelas gráficas. Vamos, soy un poquito consumista.

Me gusta ir al teatro, a la ópera, no aprecio mucho ir a ver cine a una sala atestada, y me encantan los conciertos de jazz y blues… lo mismo que los de metal y punk. Me encantan las exposiciones y los museos, y jamás podrás obligarme a elegir entre Gentileschi o Rothko. Soy una grandísima fan de Louise Bourgeois y mi matrícula de honor favorita la obtuve con un trabajo sobre las mujeres artistas a lo largo de la historia. Creo que es evidente que me gusta la política, y la retórica.

En fin, no se me ocurre mucho más que decir. Soy irreverente, soy irónica, y soy ácida. Me gustan cosas dispares que se correlacionan de manera perfectamente lógica dentro de mi cabeza. Soy, en resumen, un poco extraña.

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